Revolución Francesa

Introducción

Gutenberg

Gutenberg

Renaudot

Renaudot

Con la aparición de la imprenta de Gutenberg en el siglo XV aceleró cambios en la sociedad, a pesar de la resistencia de la Iglesia y de la monarquía en varios países de Europa para tratar de controlar la información que ya contenía varios libros, entre ellos la Biblia. Se disponía de panfletos como vehículo de la información a las ciudades sobre hechos relevantes, pero el medio eficaz de comunicación fue con la gaceta  y su impulsor fue Theophraste Renaudot, en el siglo XVII, mediante una autorización del clero. A él se le considere el padre del periodismo, plasmó en su gaceta hechos diplomáticos en Francia, sobre la información de la milicia, asuntos teológicos y bodas. Incorporó anuncios publicitarios y creo la primera agencia, pero nunca hubo cabida el malestar de la clase social baja.

Sin embargo, con el trascurrir de los tiempos comenzaron a salir varias publicaciones clandestinas que recopilaban información sobre la situación deprimente de esos tiempos y los responsables fueron escritores en su gran mayoría que a la postre promovió el hecho histórico de la Revolución Francesa que motivó la caída del rey Luis XVI, con la presencia ya en ese entonces de decenas de medios, casi todos revolucionarios.

Trajo consigo todo eso la proclamación de los “Derechos del hombre y ciudadano” que a la postre sirvió de modelo de lucha social en los demás países del mundo, entre ellos México con su lucha por la independencia y la incorporación de su Constitución con esos ideales para los mexicanos.

Desarrollo

 

Entonces, se considera a la gaceta como medio por el cual la prensa periodística nació en Francia, en el siglo XVII y el precursor fue Theophraste Renaudot con su Gaceta de Francia, médico e historiador, con su amistad con el sacerdote franciscano Padre José, quien lo contactó con el poderoso cardenal Armand-Jean du Plessis de Richelieu, primer ministro de Relaciones Exteriores durante el reinado de Fernando XIII, tuvo la autorización para difundir noticias en publicación semanal en hoja de un formato de 25 x 15 centímetros a cuatro y hasta seis páginas.

Renaudot incluía en su obra noticas del extranjero, de diplomáticos y militares, de la corte y bodas. La concesión fue de carácter exclusivo y perpetuo para él y su descendencia y con el apoyo financiero de 800 libras como pensión. Fue un negocio próspero gracias al monopolio y la represión para las hojas clandestinas.

Abrió una agencia de noticias denominada Despacho que se dedicaba a recoger y publicar anuncios.

Cuatro tipos de prensa antes de la Revolución Francesa

La prensa francesa anterior a la Revolución estaba dividida de forma muy clara en cuatro bloques: la prensa moral, la prensa crítica literaria, la prensa noticiosa y la prensa publicista.

La prensa moral fue muy popular entre 1710 y 1788, destacando “Le Spectateur Francais” de Pierre Carlet de Chamblain de Marivaux, quien tuvo el acierto de unir el humor a la reflexión moral. También destacó “Le Pour et le Contre” de Prèvost, donde daba a conocer las costumbres de otros países.

La prensa de crítica literaria surgió con la finalidad de defender el Régimen y las ideas más tradicionales, empleando para ello un lenguaje muy agresivo y un estilo directo y acusador. En este tipo de prensa destacan “Observations sur les ècrits modernes“, editado por Desfontaine en 1736, y “L’année literaire”, editado por Freron en 1754 y 1776.

La prensa noticiosa ya no ofrece, solamente, comentarios sobre temas diversos, sino que satisface la necesidad del público francés de recibir noticias y de saber qué es lo que ocurre tanto dentro como fuera de sus fronteras. En este bloque se encuadran publicaciones como el “Journal Historique et Politique” de Charles-Joseph Panckoucke, quien se convertiría en el primer magnate de la prensa francesa.

En cuanto a la prensa publicista, surge en 1778 y está destinada exclusivamente a la publicación de anuncios. El ejemplo más conocido de este tipo de prensa lo protagoniza “L’Affiche de París”, editado por el abate Aubert y que fue conocido popularmente como “Les petites Affiches”. Esta publicación llegó a editarse diariamente manteniendo su existencia hasta después del periodo revolucionario.

Tuvo autorización de los gerentes de la gaceta y llegó a editarse diariamente, prologó su existencia hasta el periodo revolucionario.

La Revolución y el establecimiento de la libertad de prensa

El hundimiento de la monarquía absoluta significó también el desmoronamiento y la desaparición de los sistemas de control y de censura. Ya desde 1787, Francia se inundó de panfletos y de folletos y, sólo durante aquél año se editaron cerca de mil publicaciones. Uno de los panfletos más célebres fue “Sur la Liberté de la Presse”, editado por Mirabeau.

Tras la aprobación en 1789 de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, y amparándose en el nuevo marco legal que supone el artículo 11, que establece la libertad de prensa al tiempo que fija sus límites, surgen un gran número de publicaciones caracterizadas sobre todo por tener tiradas muy pequeñas, generalmente entre 300 y 500 ejemplares, y por emplear un tono extremadamente violento, fiel reflejo de la época que se estaba viviendo.

La prensa diaria

Este tipo de prensa está compuesta básicamente por periódicos con una clara inclinación monárquica. En este grupo podemos encuadrar a “La Gacette de France”, o a “Le Journal des Débats et des Décrets”, creado en 1789 por tres diputados para informar sobre lo que acontecía en la Asamblea. “Le Moniteur Universel”, creado por Panckoucke también se dedicaba a informar sobre los debates de la Asamblea.

De todas formas, los monarquizantes jamás llegaron a tener un diario verdaderamente influyente. Podemos encontrar la base de su pensamiento político en el “Mercure de France” bajo la firma de “Mallet du Pan”, quien comparaba a la revolución social en ciernes con las grandes invasiones bárbaras de otros tiempos muy anteriores.

Las hojas revolucionarias

 

Las hojas revolucionarias estaban escritas por una sola persona, en la mayoría de las ocasiones, era literalmente el periodista un agitador, provocador, por lo que frecuentaba sitios aislados y como sucede en nuestros tiempos, eran protegidos por las masas. Los temas que trataban eran exclusivamente políticos, y en su contenido abundaban los ataques personales y los comentarios políticos. Una de las publicaciones de este tipo que más destacó fue “Le Courrier de Provence” de Mirabeau, y tenía alto volumen de hasta 80 páginas.

Uno de los diarios más leídos de la época “Le Patriot Française”, se asemejaba más al concepto de periódico, al incluir suplementos o secciones como las cartas al director. También fueron muy leídos “Les Revolutions de France et de Brabante”, escrito por Camille Desmoulins, y “Les revolutions de París”, escrito por Loustalot.

Mención especial, dentro de este apartado, merece “L’Ami du Peuple” de Marat, un diario de ocho páginas dedicadas a ejercer una recelosa vigilancia sobre las autoridades. Tras varias prohibiciones y censuras, en 1789 se prohibió a Marat el derecho a imprimir un diario. Aun así, en septiembre logró hacerlo aparecer. Censurado nuevamente y huido en octubre, regresó de nuevo para hacerlo reaparecer.

Marat y su “L’Ami du Peuple” tenían el apoyo del pueblo bajo de su barrio, el actual Odeón, y estaba sostenido por la burguesía parisina. El “L’Ami du Peuple” inauguró una nueva forma de realizar propaganda y de hacer periodismo político, hasta el punto de que con posterioridad no hay un movimiento de masas que no haya tenido una publicación parecida.

La prensa contrarrevolucionaria

A comienzos de la Revolución, el escritor y periodista italiano Antonie de Rivarol fundó, junto con el abate Sabatier de Castres, el “Journal Politique et National”, un periódico que se publicaba tres veces a la semana y en el que predominaban los comentarios sobre la información. Este diario siguió apareciendo de modo irregular hasta noviembre de 1790. Su objetivo era claro, intentar frenar el movimiento en marcha.

Al mismo tiempo, Rovirol colaboraba de forma anónima con el “Actas d’Apòtres”, un diario fundado en noviembre de 1789 y que con la entrada de Suleau se convirtió en una hoja violenta y grosera. Un tono menos violento aunque igual de contrarrevolucionario era el que empleaban el “Journal de la Court et de la Ville” de Gautier o “L’Ami du Roi” del abate Royou.

Como se puede observar, cuando el rey Luis XVI asume el trono en 1774 en medio de una intensa agitación social promovido por los periodistas revolucionarios, no tuvo la humildad de visionar el alcance de la transformación política que venía, no logra contener la informidad, todo lo que hace parece atizar más fuego, la crisis agraria, comercial y financiera era caótica, lo que hace convocar en 1787 una Junta de Nobles (le llamaban también el segundo estado, el primero era el clero) para buscar una solución.

Al año siguiente la presión popular obliga al rey francés a convocar a los tres Estados Generales (el clero, la nobleza y representantes de ciudades) sólo para que el año siguiente se toma la Bastilla, el 14 de julio, un mes antes se había disuelto los Estados Generales, pues el tercer estado  había abandonado las reuniones para formar por separado la Asamblea Nacional que juró no descansar hasta dar a Francis una Constitución.

El 26 de agosto de ese mismo año se proclamó los derechos del hombre y del ciudadano. En 1790, la Iglesia promulga la Constitución Civil del Clero, su objetivo era reorganizar en profundidad el clero, transformando a sacerdotes parroquiales como funcionarios públicos eclesiásticos. No funcionó, luego que la Santa Sede rechazara esta práctica y muchos sacerdotes pasaron a formar parte de la lucha social.

En 1791 se programa la primera Constitución Francesa y la familia realeza es descubierto su intento de escape y fe apresada. Al año siguiente se proclama República el país. El 21 de enero fue ejecutado el rey.

Conclusión

Como se puede ver, la prensa jugó un papel importante antes, durante y después de la Revolución Francesa, fue su primera prueba como un verdadero poder en manos de gente aguerrida y comprometida por las causas colectivas, en medio de dolorosas situaciones que tuvo que pasar.

Todo este esfuerzo fructífero con llegada de Napoleón Bonaparte en 1799 al poder, paradójicamente los periodistas sufrieron su primer traspiés con la represión a la libertad de prensa por este personaje en aras de la propaganda por nuevo imperio, de 73 periódicos cuando terminó la Revolución, se redujo a 13, de los cuales solo 4 tenía licencia para publicar.

Bibliografías

http://suite101.net/article/lami-du-peuple-el-diario-de-la-revolucion-francesa-a77739#axzz2K4yjzxpb

http://mari-janeausten.blogspot.mx/2012/11/linea-del-tiempo-de-la-revolucion_12.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Johannes_Gutenberg

http://www.udem.edu.mx/XStatic/udem/docs/editor/agencia%20informativa/Francia.pdf

http://es.wikipedia.org/wiki/Cardenal_Richelieu

http://suite101.net/article/la-declaracion-de-los-derechos-del-hombre-y-del-ciudadano-1789-a33187#axzz2K4yjzxpb

NOMBRE: Ovidio López Méndez

MATERIA: Historia y Comunicación

PROFESOR: Verónica Fajardo

TEMA: El periodismo antes, durante y después de la Revolución Francesa.

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